La producción de residuos es un parámetro complejo que depende de otras muchas variables, como la situación económica, los instrumentos legales implantados, la evolución de la concienciación ambiental de la ciudadanía, el turismo, etc. El PIB es uno de los parámetros que se observa que tiene una relación más estrecha con la generación de residuos: si el PIB aumenta, la generación de residuos también (cuanta más riqueza tiene un territorio, más residuos genera), y al revés.
Por este motivo, el desacoplamiento entre el crecimiento económico y la generación de residuos es una de las estrategias principales que marca la política europea en materia de prevención de residuos.