Se consideran residuos de la construcción todos aquellos generados en una obra de construcción o demolición. Se trata de una fracción de residuos de gran relevancia en el total de residuos generados, debido a su elevado peso, y que tienen un gran potencial de reutilización si se gestionan correctamente, a pesar de que, de forma global, solo se recicla y reutiliza una pequeña parte.
Su generación suele ir estrechamente ligada con la evolución del mercado inmobiliario.